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El año 2025 se desarrolló en
un contexto de estabilidad macroeconómica relativa para Costa Rica, con un crecimiento
económico moderado y control inflacionario, pero acompañado de desafíos
estructurales persistentes, especialmente en materia social y de acceso a la
vivienda. El país avanzó en un entorno político marcado por la antesala del
proceso electoral nacional de 2026, lo que influyó en la agenda pública y en
el debate sobre seguridad, sostenibilidad fiscal, derechos sociales y
desarrollo territorial.
En
este escenario, el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) desempeñó un rol
estratégico como institución clave del Sistema Financiero Nacional para la
Vivienda, orientando recursos hacia la atención de poblaciones en situación
de vulnerabilidad, en un contexto de alta demanda por soluciones
habitacionales, restricciones presupuestarias y crecientes exigencias de
eficiencia, transparencia e impacto social, todo lo cual se detalla a
continuación.
Contexto Económico y Político
Durante 2025, la economía costarricense
mantuvo una trayectoria de crecimiento moderado, impulsada principalmente por
la demanda interna, el consumo de los hogares y la inversión extranjera
directa. Las estimaciones oficiales situaron el crecimiento del Producto
Interno Bruto en un rango cercano al 4 %, reflejando una economía resiliente
frente a un entorno internacional caracterizado por incertidumbre geopolítica
y desaceleración de algunos socios comerciales.
La política monetaria
continuó orientada a la estabilidad de precios, con una inflación contenida y
dentro de los rangos meta del Banco Central de Costa Rica. En el ámbito
fiscal, el país sostuvo los esfuerzos de consolidación y disciplina
presupuestaria, apoyados por la confianza de organismos internacionales,
aunque persistieron presiones sociales por una mayor inversión pública,
particularmente en vivienda, infraestructura y seguridad.
Desde
la perspectiva política, el año estuvo influido por el inicio del ciclo
preelectoral, con un clima de debate intenso sobre temas estructurales del
desarrollo nacional. Este entorno reforzó la relevancia de las instituciones
públicas como el BANHVI en la implementación de políticas sociales de alto
impacto y en la generación de confianza ciudadana.
Ambiente Normativo
El marco normativo que
reguló la actuación del BANHVI en 2025 se caracterizó por la continuidad de
las políticas públicas orientadas al derecho a la vivienda digna, bajo
principios de sostenibilidad financiera, transparencia y enfoque social. La
coordinación con el Ministerio de Vivienda y Asentamientos Humanos (MIVAH) y
otras entidades del sector público resultó fundamental para la ejecución de
programas de subsidio y financiamiento habitacional.
Durante el período, se
mantuvieron y fortalecieron disposiciones vinculadas a:

Este
entorno normativo planteó desafíos operativos, pero también oportunidades
para mejorar la gestión para resultados y el impacto social de la inversión
pública en vivienda.
Contexto Social y Demográfico
El contexto social y
demográfico del país continuó incidiendo de manera directa en la demanda de
soluciones habitacionales. En 2025, Costa Rica evidenció una concentración
poblacional creciente en la Gran Área Metropolitana, acompañada de presiones
sobre el suelo urbano, encarecimiento de los terrenos y limitaciones en la
planificación territorial.
El déficit habitacional,
especialmente el cualitativo, se mantuvo como uno de los principales retos
sociales del país, mientras que el cuantitativo se considera controlado.
Hogares en condición de pobreza, personas adultas mayores, personas con
discapacidad, familias monoparentales y poblaciones en asentamientos
informales demandan una atención prioritaria del Sistema Financiero Nacional
para la Vivienda.
Asimismo,
los cambios demográficos —como la reducción del tamaño promedio de los
hogares y el envejecimiento progresivo de la población— reforzaron la
necesidad de soluciones habitacionales más flexibles, accesibles y adaptadas
a diversas etapas del ciclo de vida.
Contexto Empresarial y de Innovación
El sector empresarial
vinculado a la construcción y al financiamiento de vivienda enfrentó en 2025
un entorno de ajustes, marcado por el aumento en los costos de materiales, la
necesidad de mejorar la productividad, la adopción de nuevas tecnologías constructiva
y la demanda creciente de edificios de apartamentos. Estos factores
influyeron en los tiempos, costos y escalabilidad de los proyectos
habitacionales.
Paralelamente, se observaron
avances significativos en procesos de digitalización, del BANHVI, por medio
del proyecto de Optimización de Procesos y Tecnologías de Información
Medulares para los Usuarios de Servicios (OPTIMUS), orientado a mejorar
la eficiencia operativa, la trazabilidad de los trámites y la experiencia de
las personas usuarias. En este contexto, la innovación se consolidó como un
eje transversal para fortalecer la gestión institucional.
La
incorporación de criterios de sostenibilidad, innovación en diseño y
construcción, y uso de tecnologías de información representó una oportunidad
para el BANHVI de promover soluciones habitacionales más resilientes,
eficientes y alineadas con los objetivos de desarrollo sostenible.
Gestión Institucional Estratégica
El entorno nacional de 2025 configuró
un escenario desafiante pero propicio para reafirmar el rol estratégico del
BANHVI como entidad clave en el financiamiento de Vivienda en el país. La
combinación de estabilidad macroeconómica, alta demanda social, exigencias
normativas y avances en innovación plantearon la necesidad de una gestión
institucional orientada a resultados, con énfasis en la eficiencia, la
transparencia y el impacto social.
Este análisis del entorno
constituye un marco de referencia para comprender las acciones desarrolladas
por el BANHVI durante el período y los logros alcanzados en el cumplimiento
de su misión de facilitar el acceso a una vivienda digna para la población costarricense.
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